Cómo darle su última comida al dragón de arena en Stardew Valley: La historia de Stardew Valley comienza cuando el personaje que manejas decide abandonar su puesto de trabajo para reformar la granja de su abuelo. La vida en una granja no parece a priori demasiado excitante. Sin embargo, se encontrará con algunas sorpresas que le sacarán de la rutina de la vida rural. Es el caso de la línea de misiones Mysterious Qi. En esta entrada de Parada Creativa te explicamos como darle al dragón de arena su última comida, una de esas misiones fuera de lo común en este simulador de granja.

Según los jugadores van atravesando Stardew Valley, se abre la posibilidad de comenzar la serie de misiones relacionadas con Mysterious Qi, un extraño personaje con el que se encontrarán tras colocar la batería en el túnel de carretera que hay al lado de la parada del autobús. El Sr. Qi es el responsable de un casino situado a la espalda de la tienda de Sandy, en el desierto de Calico. Este misterioso personaje te solicitará algunas extrañas misiones que deberás completar.

Una de ellas es darle al dragón de arena su última comida. Lo más normal es que te dé por pensar que esta criatura resulte ser un enemigo al que tendrás que derrotar. Nada más lejos de la realidad. No tendrás que enfrentarte a ningún tipo de jefe para resolver esta solicitud del Sr. Qi.

Cómo encontrar al dragón de arena en Stardew Valley

Dos únicas cosas te harán falta para superar esta parte de la misión: esencia solar y acceso al Desierto Calico. La esencia solar es un objeto que arrojan fantasmas, murciélagos de iridio, calaveras embrujadas, crías de calamar, momias y duendes de magma. También tendrás la posibilidad de conseguirlos a partir de Krobus (un monstruo amistoso) y un estanque de peces luna.

Para conseguir acceder al Desierto Calico, tendrás que completar los paquetes de bóveda en el Centro Cívico, al norte de la tienda local de Pierre´s. Deberás pagar 42.500 g, pero te servirá para conseguir reparar el autobús y te permitirá conseguir algunos billetes para trasladarte a la región desértica.

En el momento en el que hayas cubierto estas necesidades, deberás llevar al desierto la esencia solar. La línea de autobuses arranca hacia las 10:10 de la mañana en el horario de Stardew Valley. Solo podrás comprarte el billete cuando Pam llegue al autobús. Saldrá de la estación a las cinco de la tarde, pero, si te encuentras en el desierto después de esa hora, no tendrás ningún problema para emprender el viaje de regreso a casa.

Un vez que llegues al desierto, bájate del autobús y emprende rumbo hacia el oeste por la carretera. Llegará un momento en el que veas un enorme esqueleto al sur de la carretera. Pertenece a un animal. Precisamente, al famoso dragón de arena que da título a esta entrada y al que deberás darle de comer.

Cuando te acerques al esqueleto del dragón de arena, tendrás que usar la esencia solar en la boca del cráneo. Esta acción te servirá para desbloquear la solicitud final de la serie de misiones Mysterious Qi. Tendrás que seguir esta línea de misiones y verificar la pila de madera que se encuentra al lado de tu propia casa de campo. Al hacerlo, recibirás la Tarjeta Club. Con ella, también recibirás el acceso completo al Casino del Sr. Qi, en el desierto de Calico. No tendrás que enfrentarte al matón que vigila la entrada.

Cómo darle su última comida al dragón de arena en Stardew Valley-2

Este acceso implica que recibirás autorización para entrar en la trastienda secreta donde se oculta el casino que, aunque sea una actividad un tanto ilegal, te servirá para divertirte y conseguir algo de dinero participando en multitud de juegos de apuestas. También encontrarás una tienda en la esquina superior derecha del casino, donde podrás adquirir una buena cantidad de artículos de interés.

Esta es la principal razón por la que te conviene darle de comer al dragón de arena. Ahora que sabes cómo hacerlo gracias a Parada Creativa, es el momento de disfrutar de las máquinas tragaperras y del CalicoJack, una divertida variante del BlackJack. Pero, ya sabes, si juegas, hazlo con responsabilidad. ¡Hasta la próxima entrada!