Cuando hablamos de desarrollo de telefonía móvil, tenemos que hablar de Apple y de Samsung Galaxy. La primera fundada el 1 de abril de 1976 en California Estados Unidos por sociedad entre Steve Jobs, Steve Wozniak y Ronald Wayne, la segunda fundada en Seúl Corea del Sur, por Lee Byun-Chul el 1 de marzo de 1938.

Ambas compañías con años de experiencias en desarrollo de tecnología, dieron el paso adelante en el desarrollo de Smartphone a final de la década de los 2000, Apple comenzó a vender sus productos móviles el 29 de junio de 2007 con el legendario IPhone 1. Por su parte Samsung habilita Samsung Galaxy y el 4 de junio de 2010 sale al mercado el mítico Samsung Galaxy S.

El iPhone 1 gozó de ser el primero que implementaba pantalla táctil,  procesadores muy potentes para su época, además de una cámara con resolución de hasta 2 megapíxeles, paradójicamente utilizando un procesador Samsung S5L8900, con 12MB de RAM. Lanzado con su propio sistema operativo llamado IOS, el IPhone 1 representó el inicio de la revolución de los teléfonos inteligentes.

Samsung revirtió la situación

El Samsung S no fue quizás el mejor teléfono del año de su lanzamiento, pero significa el inicio de una línea de teléfonos histórica, al punto que para el lanzamiento del Galaxy S5, Samsung estaba compitiendo en el mismo nivel de uno de los móviles más populares de la historia el IPhone 5. Apple tuvo la ventaja inicial y no la desaprovechó generando miles de millones de dólares en ventas y por supuesto el desarrollo tecnológico que convirtió a la industria en lo que es.

Justo cuando Apple lanza el IPhone 6, Samsung se iba a posicionarse por tener la amplitud en sus gamas, que no era en totalidad gama alta, como sí lo era la de Apple. En esa elite de los móviles potentes Samsung se convirtió en un rival digno para la empresa de la manzanita e incluso llegó a superarlo en ventas donde actualmente la empresa surcoreana es la líder.

Exclusividad vs amplitud

Ambos Smartphone se componen de procesadores imponentes, capacidad de memoria RAM y resolución de cámaras traseras y delanteras espectaculares. IPhone puede mostrar su sistema operativo exclusivo que le da precisamente eso, exclusividad a sus clientes, sin embargo en un mundo globalizado donde las redes sociales cerraron la brecha comunicativa entre unos y otros Samsung se subió a la ola de Android y su sistema abierto.

Todo se reduce a un gusto, ambas empresas tiene clientes fijos que hacían filas o que colapsan las tiendas virtuales para conseguir el ultimo teléfono de sus marcas, actualmente el IPhone 12 Pro y el Samsung Galaxy S21 Ultra compiten por ser el mejor Smartphone. En cuanto a números de ventas del año 2020 y algunos datos de 2021, indican que el declive de Apple es evidente, mientras su Samsung lidera con total autoridad incluso ante las compañías chinas.

Pero un 4° lugar en ventas a nivel mundial no está mal en un mercado exigente donde la reducción de costos es primordial, en un campo tan volátil como el tecnológico cualquier cosa puede pasar.