Lost words: beyond the page. Los videojuegos pueden hacerse notar de muchas maneras. Están los que tienen como objetivo sacar toda la adrenalina que tenemos en nuestro cuerpo, los que ofrecen mecánicas originales, los que son tan bonitos como para hacer que se te abran los ojos… y luego están los que tocan tu alma, que llegan a te hacen llorar, que años después recuerdas más por las emociones que lograron despertar que por las acciones que tuviste que realizar para acabar con ellas.

Un juego lleno de emociones en Lost Words: Beyond the Page

Cuando nos acercamos a Lost Words: Beyond the Page lo hicimos en virtud del atractivo que nos había despertado el estilo de este juego desde el primer momento, pero no estábamos preparados para lo que Sketchbook Games tenía reservado para nosotros. Lost Words es un diario interactivo escrito, de hecho narrado por una joven llamada Isabelle, dotada de una enorme imaginación y sensibilidad.

En las páginas, los pensamientos de «Izzy» se transforman en frases coloridas que nos relatan sus vivencias mientras una esbelta silueta femenina las recorre expandiendo sus colores y cambiando sus dimensiones. Una forma bonita y original de dar vida a una plataforma, pero estos tramos caracterizados por una extrema delicadeza son los puentes emocionales que conectan la verdadera aventura que pronto comienza a contar la propia protagonista.

Nos enfrentaremos a una aventura ambientada en un mundo de fantasía llamado Estoria, en el que Isabelle recibe una importante herencia. Será la nueva Guardiana de las Luciérnagas, las criaturas que durante siglos han protegido su aldea rindiendo homenaje y dando vida al gran árbol que habita en las colinas. Sin embargo, como enseñan los cómics, los grandes poderes conllevan grandes responsabilidades y, en la misma noche de la investidura, las luciérnagas desaparecen repentinamente, dejando el lugar de nacimiento de Izzy a merced de la fuerza brutal de un enorme dragón. Será su trabajo encontrarlo, derrotarlo y traer las luciérnagas de regreso a la aldea para restaurar la paz, pero para hacerlo necesitará un libro mágico.

Lost Words: Beyond the Page cambia continuamente de la vida de Isabelle a sus historias de ficción. En el primero se le llamará a recorrer las frases de su diario, eligiendo las palabras y moviéndolas en las páginas para descubrir los hechos que marcarán su vida diaria. La forma en que se cuenta esto es fresca y original, pero al mismo tiempo emocionante. Créanos, al menos en un par de ocasiones no puede dejar de probar el clásico «nudo en la garganta».

La segunda fase es la más aventurera y estructurada. Durante su segundo viaje, en cambio, moveremos el alter ego de fantasía de Izzy con el estilo clásico de plataformas deslizantes, pero los protagonistas no serán las fases de salto sino los acertijos que tendrás que resolver usando las palabras contenidas en el libro.

Poco a poco, sus páginas se irán poblando de verbos que producirán diversos tipos de efectos en el mundo del juego. Los usarás para levantar plataformas, destruir cantos rodados que obstruyen el camino, apagar un fuego. Los rompecabezas pueriles que inicialmente son bastante infantiles se volverán gradualmente más complejos, pero nunca demasiado.

Las historias que descubrirás son dos caras de una misma moneda… perdón, de la misma hoja. Un diario que guarda los recuerdos de una niña y un libro mágico que contiene a los destinados a salvar un mundo en peligro. Parecen cosas diferentes pero no lo son. Las palabras resuelven problemas, hablar significa entenderse y afrontar cualquier dificultad se vuelve más fácil. Esta es la enseñanza que Lost Words quiere dar y es por eso que más allá de sus méritos técnicos (sigue siendo muy agradable de ver) y lúdica (simple pero no muy simple y en ocasiones incluso bastante original) solo podemos promocionarla con gran éxito.