Recientemente se suscitó un ataque contra las cámaras de seguridad de varias empresas, entre ellas Tesla y Cloudflare. El blanco de la acometida cibernética estuvo integrado por, además de estas compañías reconocidas, bancos, clínicas de atención médica y cárceles.

El ataque contra las cámaras de seguridad de las empresas Tesla y Cloudflare

Un grupo de ciberdelicuentes logró vulnerar los sistemas de seguridad de las cámaras de seguridad de diferentes instituciones, todos clientes de Verkada (empresa desarrolladora de software y hardware para servicios de vigilancia).

Los piratas informáticos habrían obtenido el acceso a una cuenta súperadministrador perteneciente a la compañía de vgilancia. Lo que les permitió entrar en los sistemas de cámaras de estas empresas, arremetiendo contra su privacidad al filtrar videos en streaming de estos espacios.

De acuerdo a información reseñada en varios portales de noticias, los atacantes pertenecen a un colectivo de hackers que desean mostrar como los sistemas de vigilancia, por medio de la grabación de video, transgreden los límites de privacidad de los usuarios. También, quisieron mostrar la facilidad que existe para vulnerar a estos sistemas.

Ante esto, un portavoz de Verkano aseguró que, como consecuencia del ataque, todas las cuentas de administrador internas fueron desactivadas para evitar que usuarios no autorizados puedan acceder a ellas.

¿Cómo podemos evitar un ataque contra las cámaras de seguridad como el de las empresas Tesla y Cloudflare?

Cualquier equipo que disponga de conexión a red debería poseer mecanismos que sirvan de barrera y resguardo de la seguridad. La mayoría de los sistemas, actualmente, se valen de internet o conexiones de redes informáticas para funcionar. Por ello, resulta conveniente adoptar medidas que garanticen la privacidad. Entre ellas:

Cambiar la contraseña que viene preestablecida

Algo que suele suceder es que los usuarios de servicios digitales de vigilancia, mantenga la contraseña que viene configurada por defecto. Estas, por lo general, pueden ser muy fáciles de hackear por usuarios que disponen de los conocimientos necesarios.

Lo más recomendado es: a la hora de realizar el cambio de contraseña configurar una que goce de una complejidad alta. Esto es posible lograrlo al combinar caracteres alfanuméricos con símbolos o caracteres especiales, además de hacer uso de las funciones de mayúscula o minúscula.

Mantener las actualizaciones

En muchas ocasiones, las víctimas de piratas de redes no cuentan con las actualizaciones de su sistema. Esto los convierte en un blanco fácil, debido a que no disponen de los protocolos de seguridad que fueron mejorados, sino que se ejecutan con protocolos y permisos ya vencidos. Disponer de los sistemas actualizados contribuye a garantizar la seguridad informática.

Uso de los parámetros de configuración

Por último, sería recomendable evaluar cuáles son los parámetros de configuración de los servicios. En ocasiones, suelen venir con parámetros predeterminados que dejan libre ciertos accesos. No está demás mirar con detenimiento las diferentes opciones que el sistema ofrezca y realizar una configuración personalizada, en donde es posible aumentar la seguridad.